Cada participante es llamado a vivir el misterio de la Iglesia, a morir a sí mismo para resucitar como nueva criatura, como pueblo nuevo; a morir al egoísmo para subordinarse (ordenar toda su realidad) al bien común, para hacer del bien de la Iglesia, su consigna. Es así una experiencia de conversión profunda en y para el Cristo total.
"Las ejercitaciones de espiritualidad es una experiencia para estar unos días maravillosos vividos en el corazón de la Iglesia, sintiendo sus latidos, compartiendo sus ansias, sus problemas, sus luchas, así como sus esperanzas". Se experimentan momentos de oración y reflexión para escuchar a los demás y a Dios, descubriendo su voluntad, lo que ÉL quiere para el mundo, la historia, es decir, paras toda la humanidad y su situación concreta. En este contexto, se trata de ayudar a cada uno de los participantes a descubrir su lugar en el plan de salvación que Dios tiene, en el que estamos incluidos todos, plan que es por naturaleza comunitario. De ello surge un compromiso solidario, de mutua colaboración, hacia metas ulteriores de unidad-comunidad, como forma concreta, en el aquí y ahora, de secundar el querer de Dios y caminar hacia la meta última de la historia: la salvación universal.
Las Ejercitaciones pretenden ser, no un curso doctrinal o de búsqueda teórica, sino una "experiencia vital" y significativa de fraternidad evangélica, vivida en todo momento; la cual, a través de una metodología variada, dinámica y participativa, facilite la "vivencia de Jesús en medio" de aquellos que se reúnen en su nombre. Esta experiencia favorece el crecimiento en la vida espiritual, pero también las relaciones humanas, las cuales constituyen un aspecto fundamental para aprender a vivir o a mejorar esas mismas relaciones con espíritu de fe. 
ORIGEN DE LAS EJERCITACIONES Y SU IMPORTANCIA:
El padre Lombardi, se desplaza predicando la reconciliación y la salvación en Jesucristo, primero por toda Italia y luego por Europa y por el mundo entero. De ahí brota una llamada a rehacer el mundo en Cristo. Esta llamada es acogida por millones de hombres.